miércoles, 7 de octubre de 2009

Dime

Que la luna es celeste y el cielo color terrestre,
que el agua está fria y tus pies calientes
que la noche se va y llegan los sueños viejos
esos que de piba dejabas corretear por las baldosas al sol.

Que no sabes de que te escribo, inocente
como la araña negra y neta que se tropieza con nada
por el piso del gabinete vacío
y yo aqui, escribiendo en silencio, sobre el tecleteo y los dedos

figurate que estoy aqui, solo para ti
y tu estarás allí, solo para mi.
te tendré y me tendrás, para que más
dime y te diré por que callas.

No me digas

Nunca que esto ya no es,
que lo visto a pasado y no tiene recuerdo
mas alla de unas noches que se superponen unas a otras
No me digas no.

Has visto, has oido cuantas veces he dicho que no?
Ninguna, ninguna mas que ahora que es necesario
Por que?, no sé, nunca un no rotundo, de esos que salen picando de la boca
te estallan en la cara y te ensucian para siempre.

No me digas ahora que no me quieres
No me olvides, no me dejes, no desesperes.

domingo, 16 de agosto de 2009

Tahu munkar.

Cuenteme, desde el principio, si puede, por favor. El hombretón no estaba pensando en nada en ese momento, el monitor apenas titilaba y tomaba notas en un cuadernito amarillento de tapas color fucsia. Al hombreton desde sus años de universidad le habia subyugado el color fucsia, lo hacia notable entre una banda de aprendices de curacerebros. Con el tiempo habia adquirido la gracia del contraste, vestía tonos apagados, serios y se reunía con gente del ambiente pero en el consultorio sacaba la libretita fucsia y tomaba notas.
Por casualidad una noche desvelada, se encontro en un blog de internet unos textos abtrusos y empezó sin querer a tomar nota, una tras otra, encontrando los personajes, descubriendo a las personas detras de las acciones, sospechando romances y confabulaciones sectarias. Hasta que encontró la referencia que cambiaría su vida: TAHU MUNKAR.
El hombretón que les refiero es un tipejo de unos 50 años, de posición acomodada y por lo demas, nada destacado. Habil para que sus 2 metros de altura y 125 kilos pasen desapercibidos.

NOte:
If youre reading this, you can put your commentary and make a delicious deathbody. we preciate your compromise.
May be you think, we are aware about this, dont worry, remember the unknown dimention. you re entering in. Enjoy

domingo, 9 de agosto de 2009

está enamorado

Está enamorado. Está muy enamorado y lo único que puede hacer con su amada es escribirle mensajes de amor. Se siente ridículo –se acuerda de la poesía de Fernando Pessoa que dice que toda carta de amor es ridícula, pero más ridículo es no haber escrito nunca una carta de amor.
Está enamorado. Como un chico, piensa. Pero en realidad está tan enamorado como sólo un hombre maduro puede estarlo. Está enamorado con la experiencia de toda una vida. Y se acuerda del cuento de Carson McCullers en el que un viejo viaja y se autoeduca en el amor, para estar listo para amar a una mujer, al final del camino.
Está enamorado. Está muy enamorado y después de saludar con un beso a su amada acaricia suavemente las teclas, como si fueran los labios que hace sólo unos instantes besó por escrito. Y se acuerda de la canción de Rita Lee que dice que de tanto imaginar locuras, hacen el amor por telepatía.

CI

lunes, 3 de agosto de 2009

El arte de escribir

No estoy sentado aquí en medio de la nada
tan solo para hacerte saber que importas.
Si existe una forma de estar bajo las sabanas
tan luego repirar aunque la vida sea corta.

El frio es frío como el paisaje del cuerpo,
con luces tenues se apaga el dia bajo la luna,
Si se desliza suavemente, tendrá final del muerto

domingo, 12 de julio de 2009

está dura la calle

10 de julio de 2009
Es un viernes. Es feriado sanitario, que me suena a algo así como la horrible expresión “visita sanitaria” de los presos. Son las 10 de la mañana y hay 3 grados en la ciudad de Buenos Aires. Estamos en el pico de la Gripe A (H1N1).
Un hombre en la rambla de la 9 de julio, durmiendo envuelto en una frazada
“Para los villeros cámara de gas”.
Un pibe de unos 15 años en uno de los bancos de la Avenida de Mayo, durmiendo envuelto en una frazada.
“Plomo caliente para los peronistas”.
Una vieja, rodeada de unos bártulos que son su casa, se pinta los labios en Hipólito Irigoyen.
“Una cruz esvástica y dos SS estilizadas”.
Una pibita de unos 12 durmiendo en un zaguán de un negocio vacío de Corrientes.
“Cobos, traidor, saludos a Vandor”.
Frente a uno de los teatros de Corrientes hay dos personas totalmente tapadas y durmiendo. No sé si son jóvenes o viejos, no sé si son mujeres o varones. Están envueltos de los pies a la cabeza con varias telas superpuestas.
“JP Descamidos”
En Bernardo de Irigoyen, un chico acostado en un zaguán no duerme. Paso, lo miro y veo que tiene los ojos abiertos.
“La Caride. Mov. Evita”
Sigo caminando y mis ojos son atrapados por un par de ojos negros y redondos debajo de un gorrito de lana. Es un bebé de unos nueves meses que me interpela desde los brazos de su padre. Cuando el hombre, joven y con expresión de dolor, se da cuenta que le estoy sonriendo a los ojos de su hijo, me pide algo de plata para comprar comida.
“En el país hay 900 mil jóvenes ni – ni. Ni estudia, ni trabaja, ni proyecta”.
Viajo, viajo desde Buenos Aires a La Plata. Hay un fierita sentado en el asiento de atrás que escucha fuerte "The boxer", la vieja canción de Simon & Garfunkel, pero cantada muy mal por un cumbiero vernáculo.
Las décaddas se mezclan. La diferencia entre los 70 y ahora es que con el argumento tergiversado de la primacía de la política, la confrontación es virulenta en lo verbal pero ya casi no se habla de que cada vez hay más gente viviendo en la calle, y que eso no está bien.
laBruja

miércoles, 1 de julio de 2009

contra el miedo

Y así las cosas, la vida nos sigue dando sorpresas.
Crecimos en los sesenta, pasamos parte de nuestra adolescencia durante la dictadura y por lo tanto no pudimos besuquearnos en las plazas.
Cuando la mano empezó a aflojar apareció algo que en sus orígenes fue llamado "la peste rosa", y que después se mostró en todas sus consecuencias. De nuevo los cuidados y los miedos, el sexo seco y todas esas cosas.
Y ahora se vino la porcina. Y con la porcina ni siquiera nos podemos dar besos en las mejillas, ni podemos abrazarnos, ni podemos darnos las manos, ni podemos tocar las mismas superficies, ni podemos compartir un matecito o un puchito.
Los besos pasarán a ser recuerdos del pasado que miraremos, encerraditos en nuestras casas, en las películas del remoto siglo XX.
¿Qué nos queda, entonces? ¿La distancia y el barbijo? ¿El alcohol en gel en vez del mate?
Miedo miedo miedo miedo.
Yo propongo que nos expongamos al contagio, porque de algo hay que morir. Y hasta que el cuore se detenga, eso es la vida. Estos son los escasos tiempos que nos toca vivir.