sábado, 3 de enero de 2009

pequeña plegaria


Quisiera rezar una pequeña plegaria. Quisiera creer que hay alguna plegaria para aliviar en algo el dolor de los 100 niños muertos por los bombardeos de la franja de Gaza. Y no pienso en los padres y hermanos que sobrevivieron a esos niños -y que tal vez ahora, en este preciso instante, también estén muertos- sino en el instante preciso de dolor cuando esos niños fueron heridos, en el instante preciso de terror cuando esos niños supieron que se iban a morir a causa de esa cosa que caía del cielo.
Rezo una pequeña plegaria -pequeña, modesta, inútil-. Rezo.
El pan nuestro
César vallejo
Se bebe el desayuno...
Húmeda tierra de cementerio
huele a sangre amada.
Ciudad de invierno...
La mordaz cruzada de una carreta
que arrastrar parece una emoción de ayuno encadenada!
Se quisiera tocar todas las puertas,
y preguntar por no sé quién;
y luego ver a los pobres, y, llorando quedos,
dar pedacitos de pan fresco a todos.
Y saquear a los ricos sus viñedos
con las dos manos santas que a un golpe de luz volaron desclavadas de la Cruz!
Pestaña matinal, no os levantéis!
¡El pan nuestro de cada día dánoslo, Señor...!
Todos mis huesos son ajenos; yo tal vez los robé!
Yo vine a darme lo que acaso estuvo asignado para otro;
y pienso que, si no hubiera nacido,
otro pobre tomara este café! Yo soy un mal ladrón... A dónde iré!
Y en esta hora fría, en que la tierra trasciende a polvo humano
y es tan triste, quisiera yo tocar todas las puertas, y suplicar a no sé quién,
perdón, y hacerle pedacitos de pan fresco aquí,
en el horno de mi corazón...!

viernes, 2 de enero de 2009

No bombardeen Buenos Aires

Madre antigua y atroz de la incestuosa guerra,
borrado sea tu nombre de la faz de la tierra
JLB
Cada bombardeo es el mismo bombardeo, no importa que haya sido en Londres o en Berlín, en Pearl Harbord o en Hiroshima, en uno u otro lado de la Franja de Gaza -aunque supongo que si bombardearan Buenos Aires sería un bombardeo distinto.
La guerra es una de las cosas a las que les he tenido miedo toda la vida. Por eso, a pesar de los mitos de origen de la revolución, siempre hubiera preferido la vía chilena al socialismo.
¿Por qué ese miedo a la guerra? Creo que crecí con los relatos de la Segunda Guerra Mundial. Mi padre, que era un maravilloso contador de cuentos, me crió contándome historias de la Segunda Guerra, como decía él. Pero para él un bombardeo sobre Berlín no era lo mismo que un bombardeo en Londres. Pero él, mi padre, hacía otras cosas para que la nena tuviera bien en claro cómo venía la mano desde chiquitita. Me llevó a ver una película que se llamaba "El nazismo al desnudo", que era un compilado de lo que habían filmado los yanquis y los rusos cuando avanzaron en la Alemania derrotada. Era lo que ellos filmaron, pero no lo que ellos hicieron.
Las imágenes de lo que dejó la guerra fueron aterradoras para mis ojos infantiles, aún una sola parte de las imágenes de lo que dejó la guerra.
Y mi padre insistía con los mitos y me crió con el mito de la Guerra Civil Española. La Última Guerra Justa. Y me mostraba el Guernica. Mis ojos infaniles se aterraban ante los ojos de la vaca, ante la boca abiera del caballo, ante la cara desconcertada de la mujer del borde izquierdo del cuadro.
Creo que he temido a la guerra toda la vida. Creo que esa es una de las pocas sabidurías que conservo.

Orígenes

Los orígenes siempre tienen un poco de gracia. O tiene un poco de gracia ir construyendo mitos acerca de los orígenes. Las personas también mitificamos nuestros orígenes como para darnos un poco de importancia. Cada quién a su estilo y de acuerdo con lo que le contaron y lo que inventa. O con aquellas cosas que cuando se las analiza se nota que uno tiene versiones muy infantiles, porque fue en la infancia la primera vez que las supo y las entendió como pudo.
Cuento un cuento. El de por qué en mi fantasía personal yo me autodenomino "La Alegría de la Revolución Cubana". Nací 9 meses después del triunfo de la Revolución y mis viejos en esa época eran pro cubanos. Me los imagino felices -cosa que en los siguientes años no fue muy frecuente- porque los barbudos habían entrado en Santiago, y después el Che tomaba Santa Clara ... Me los imagino tan alegres que decidieron concebir un hijo, en este caso una hija, que soy yo. Me crié con la música de Carlos Puebla, un disco traído clandestino desde Cuba por un amigo de mis padres que había ido como el primero de un grupo que se quería ir a vivir a Cuba para colaborar con la Revolución –para Hacer la Revolución después de la toma del gobierno.
“Plan plan plan, del machete, plan”, cantaba Carlos Puebla. Y Alejandro, el amigo de mis viejos recién vuelto de Cuba vía Praga, contaba que el Che era muy cerrado -cosa que se decía en voz baja porque hablar mal del Che era como hablar mal de Cristo. Pero para esa época yo ya tenía 3 años y ya para esa época el mito de la Revolución estaba instalado en mi cabeza.
En mi casa había un cuadro, que era de mi viejo, que representaba a "un guerrillero". Era una acuarela pero no tengo ni idea quién lo había pintado. Se refería a un guerrillero español, pero para mí era El guerrillero. Las imágenes de la Sierra Maestra publicadas por la revista Life también estaban allí y en algún momento mi padre apareció con los Relatos de la Guerra Revolucionaria del Che, y había que leerlo. Creo que yo ya sabía leer.
Y después, octubre de 1967. Recuerdo a mi viejo llorando. Fue la primera vez que ví llorar a mi viejo. Y recuerdo también que él no creía que lo hubieran matado al Che. En alguna revista (¿Primera Plana, Panorama?) se publicaron la carta y el poema que Cortázar escribió ante la muerte del Che, entonces papá me llamó y juntos buscamos un marco, un vidrio, cortamos la revista y yo armé un cuadro con la carta y el poema, y lo colgamos al lado de la imagen del guerrillero español. Yo tenía 7 años.
¿Qué hay de verdad en todo esto? Todo o nada. Todo porque es lo que yo recuerdo, nada porque cualquier otro contaría otras cosas. Son mis mitos de origen, con los que me identifico y contra los que me debo rebelar.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Feliz año nuevo


Este espacio esta reservado para los comentarios que haran los lectores del Blog BaChotos77.

El destino no contesta


Feng, mi amigo Feng espera el fin de año en Buenos Aires.
Me ha dicho, por eso lo sé, que ha tratado de comunicarse con su familia, Shara su hija de 16 años y Shia de 6 en Lün Peng, cerca de la frontera con Cambodia. Lün Peng, lo escribo asi pero es solo una reproducción fonetica de los sonidos que Feng emite con gracia cada vez que le comento que hacemos aquí en las fiestas.
Antes de que alguien me diga algo, he chequeado en Wiki todos los datos que me dió Feng y no encontre mucho, casi nada.
Feng me mostró en su negocio de la calle Piedras una foto de Lunpen o como se llame. En la foto se ve una calle con las huellas angostas de ruedas marcadas en la tierra clara. La tierra es clara, no negra y sucia como la nuestra sino clara y suave. La calle llega hasta las casas porque la gente transita por todo el ancho de la calzada en sus bicicletas negras.
Son muchas bicicletas, demasiadas para un pueblo salvo que sea mas un barrio de una gran ciudad. Feng me dice que no, que allí todos los pueblos son mas grandes que los nuestros.
Las casas son bajas, no se ven los techos, no se de que material son pero las aberturas son grandes y algunas plantas se confunden con las estructuras hasta parecer que una selva brota de las habitaciones. Me recuerda al olor de la papaya verde, esa película de Tran Anh Hung. Lunpen se parece al pueblo de donde Mui entonces de 10 años comienza su viaje.
- Quien es Feng?, prenguta Alasypies
- Atiende en el mercado de Piedras como te dije
- Pero quien es?
Javier se acomoda en el sillon y dice como quien sabe que lo que dice no tiene ninguna importancia:
- Feng, le pusimos Feng con Pa Yi, por Feng Shui, Feng es el que acomoda las frutas en la gondola. Siempre pone un toque especial que se agradece.
- Flaco, me estas jodiendo de nuevo.Se queja Alasypies haciendo aspavientos como siempre hace
- ja ja, estas afilado en este fin de año.
- bueno, pero quien es?
- viste ese barco que quedó hace unos meses bloqueado en la rada del puerto de La Plata?.
- si. Javier mira a Alasypies con cierta sorpresa, estaba seguro que no sabia de barcos ni de nada que flote en agua.
- para el dia de mi cumpleaños recibi un mensaje de texto en el celular, jiù yuán decia y algo mas, no recuerdo ahora
Javier piensa rascandose la pera.
- Si, Jiuyuan, -agregó- como en ese entonces nos mandabamos mensajes en chino sin entender mucho lo que decian, pense que era felicidades y le contesté: Gracias en chino
- zhì xiè.
- Y si era de la carcel y te estaban engrupiendo. La Negra pregunta la Negra mirando si la puerta está bien cerrada.
- No estaba de lo mas sobrio que digamos, además, no creo que haya chinos en nuestras carceles, no, no todavia.
. Preguntale a Fabian. Presiona Alasypies
. Fabian es juez de menores, no de inmigrantes. Le contesto
- Hay chinos menores. Responde Alasypies subiendo la apuesta
- Siempre se aprende algo nuevo. Murmuro como tratando de dar por zanjada la discusión.
- Contame del pueblo de Feng, lo vamos a llamar asi o sabes su verdadero nombre. Insiste Alasypies
Javier sale de la habitación y vuelve al rato con una libreta. Busca entre las paginas y dice:
- Aca esta!
- Que?. Pregunta Jose
- xìng yùn, por eso le decimos Feng
- Te lo dijo el o lo inventaste?, apunta ya riendose Alasypies
- Uf, casi lo deletréo
- No conozco muchos apellidos chinos pero Yun, no se. Sigue Alasypies
- Miramos en la Internet y me decis!.
Javier se levanta nuevamente y trae de su escritorio de trabajo una libreta blanca, hace unos toques y muestra, afortunado / de buena suerte / fortunoso / feliz / dichoso
- Ves, tenía razón.
- Volvamos al pueblo, lupeng. Martillea Alasypies, tratando de encontrar la forma de romper una logica absurda.
- Lün Peng, Alas
- Si, buscalo.
Busca la comutadora que está haciendo las veces de fondo musical.Teclea algo y comenta:
- pèng chocar / golpear / pegar contra / tropezar
- y?
- lún, barco / buque
- Un invento, no existe seguro ese pueblo. Grita Jose como señalando que encontró el hueco por donde meterse en la conversación.
- Importa?
- Depende. Como llegó Feng a trabajar en el mercado?. dice Alasypies atrapado por la respuesta incierta.
- El barco estuvo como hasta principios de mes en la rada, estaban sin combustible y no podían seguir viaje
- No podían desembarcar?, señaló la Negra, preocupada por unos tipos desconocidos en un viaje improbable en algun lugar del mar dulce del rio de la plata. en fin, asi es ella.
- No, de la dotación de 31 personas del barco que habia sido embargado por la justicia argentina, a raíz de seis juicios iniciados por supuestos incumplimientos denunciados por proveedores y clientes del armador, complicó la situación de 17, el resto se quedo en Montevideo.
- Y como cruzaron el río?, sigue la Negra que no descansará hasta que los vea sanos y salvos
- Navegando, son unas 4 horas, no se, no soy marino. Pero se habian quedado sin agua ni comida por eso estuvieron pidiendo auxilio porque las autoridades no querian saber nada con ellos, que se haga cargo la empresa, decian.
- Tipico, seguro que ellos de quedarse varados en un barco solo conocen las peliculas. Habia minas abordo? o las bajaron en Montevideo?. Se restablece Alasypies despues de un largo trago de vino.
- No que yo sepa, Feng nunca dijo nada de minas y eso que sabe que a mi me pierden las asiaticas.
- Las mejores minas son las argentinas.
- Jose, sos inbancable, no podes defender hasta lo indefendible.
- No, hay algunas minas lindas afuera pero hasta ahi.
Asi seguimos hasta que se acabo la noche y empezó el dia y habia, alguien tenia que ir a trabajar y diciendo:
- si me disculpan, en media hora me espera mi jefe
- lavate la cara que con esos ojos vidriosos e inyectados te convienen los anteojos oscuros
- Che te acordas de la pelicula La fiaca? (alasypies)
- viejisima, con Norman Brisky (javie)
- si, y la Aleandro, muy bonita (alasypies)
- Que decia el tipo, ah si, Hoy no voy a laburar, tengo fiaca, ves? tengo fiaca y me quedo aca.
- estaria bueno eso, ademas a mi jefe le gusta el cine argentino, por ahi?, laura que estaba callada se le da ahora por hablar
- Por ahi la bruja de tu mujer nos caga a todos a zapatillazos si no te vas ahora mismo.
Salimos caminando por la madrugada hacia el centro. Las calles llenas de laburantes y chicos que volvian de los boliches en bandadas. Ambos grupos se ignoraban olimpicamente.
- juan
- si
- es cierto lo de Feng
- si
- y que paso
- el me ayudo y yo lo ayude
- como?
- no podia dejar el buque asi nomas porque los contaban todos los dias
- quien
- seguridad portuaria, la mafia del puerto
- ahh. Y como hizo
- Le consegui un cuerpo y el lo puso en su camarote con su ropa, bajo por una de esas sillas de lavar vidrios en los edificios que me presto Jose y me lo traje al barrio.
- flor de quilombo cuando revisaron y se dieron cuenta del cambio
- no, como era la epoca de la gripe aviar, nadie se metia con un chino muerto de la noche a la mañana. Ni los medicos querian meterse ahi, en esos camarotes como cuchas de ratas que, en fin, te imaginaras. Lo cremaron al toque.
- y vos le conseguiste el laburo en la verduleria
- No, si, buen, lo llame a maguila, por si habia algun problema legal, eso es lo suyo por eso nunca lo consulto pero aca si. maguila laburo para la mafia china con un tema de importación de calefactores con pcb, un quilombo. los saco de las primeras planas y hasta hicieron negocio.
- la verduleria era de la mafia china
- no
- y la conexion?
- la verduleria es de maguila, en 2001 se diversificó a otros negocios porque con el bufete legal no le alcanzaba.
- Feng sigue ahi.
- No, lo tuve que reciclar.
- Como?
- No te pienso decir mas nada Feng.

martes, 30 de diciembre de 2008

dialogos C3

En la calle 54 hay mucho espacio para caminar, poca gente y arboles añosos.
A metros está el gimnasio donde iba a buscar a Carolina cuando ella no queria verme mas. salen una tras otra y ella no, no ha ido, por que? talvez porque intuye que estaré alli.
- Dejala
- Que? tropezando
- que la dejes, no te hagas el pelotudo flaco
- a quien, quien sos? . aun sorprendido
- no te importa un carajo, dejala
Ahi, me despierto, siempre con una sensacion de impotencia como cuando el negro me cruzó y rayandome el capo del auto me sentenció; vos no podes pasar mas por aca!.
Suerte que terció el Chaza con, che, que es un amigo, dejalo...
Chaza era un personaje que conocí en mis tiempos de artesano, que fueron mas largos de lo que uno deseara pero estuvieron bien. Lo conoci en la feria de 49, un viejo hippie si se puede decir. Ahi estaban varios tipos de otras epocas y otros mundos, Tomba, zapatero, Rocambole, dibujante, Jesús, metalero, Luis, ex bancario, Ferioli, fenicio. Chaza compartia con Pinchevski el hermano del violinista y Manego un estand.
Te estoy contando esto para que sepas de entrada que soy un cagón, no te voy a salir a defender ni me voy a poner el uniforme de milico por vos, perdoname pero es así.
Gustavo apoya la cabeza mojada entre las dos almohadas, hundiendose en la sombra que cubre la cama. En su cabeza esta la sensacion de electricidad que le recorre el paladar, le eriza la piel y le moja los ojos, temor y reacción la llama, sabe que saldrá a flote pero antes debe pasar por eso, despues no podrá mirar atras, tambien sabe eso.
No está solo, en la habitación, sentada en la tenue luz que entra por la ventana está Luján. Luján en sus dificiles 15 años, tiene un pulover azul con una franja horizontal roja que ha tejido ella misma. Es la hermana mayor de tres. Su pieza, donde están ahora da a una terraza. Subieron allí al amparo de la noche por una escalera angosta. La puerta cedió facilmente y una vez adentro volvieron a estar juntos.
El aire es dulce, las lagrimas saladas, el sudor amargo.
Ella lo mira, lentamente. Hace muy poco que se conocen, se conocen muy poco aun.
La noche no se muere todavía y me despierto. Hace mucho calor y tengo que salir a la terraza, las baldosas color terracota estan calientes, mas calientes que el aire sofocante. Miro sobre los muros bajos que nos separan de los techos vecinos. Techos por los cuales alguna vez se fugo mas de uno. Porqué fugarse por los techos, porque las puertas son peligrosas, puede haber alguien afuera.
En cambio los techos, los techos tienen el refugio de las estrellas
- y el riesgo de caerte y romperte la crisma, bajate de ahi que si te ve mi vieja se arma. Lujan.
Y me baje, despacio como haciendo equilibrio. la pared es aspera como si fuera de piedra pomez. De nuevo sobre el piso caliente.
- Que calor, no?
- Es verano, espera que llegue el invierno y te vas a cagar de frio con esta estufa.
- igual
- Esperame.
Bajo por la escalera que copiaba el contorno de las paredes como un abrazo tanguero. Su mano apenas rozaba la escalera de hierro y barrotes color verde y oxido. Desapareció en la oscuridad.
Y yo me quedé solo. En la ciudad, en el centro, siempre hay un murmullo que no es ruido. Ventanas abiertas a la noche, pocas luces. El viento que susurra entre las ramas de los platanos de la avenida 51.
Me acoste sobre el piso caliente, me saque el calzoncillo y quede asi como flotando la noche bocarriba.
- que haces!. Te digo que no te asomes y ahora estas tirado como muerto en el piso, desnudo. Y ahora encima se te para!.
Me tapé. Un galán se hubiera levantado y la habría abrazado dandole un beso mortal en la boca, callandola. Yo no.
- Veni.
Habia subido silenciosamente la escalera. Yo no la habia escuchado. Traía un balde con agua. Abajo estaba la cocina y un lavadero. En la noche habia visto o se habia acordado del balde y lo trajo, lleno de agua, agua fresca.
- te lo tiro yo?
- nooo, dejame a mi.
- mas bajo te dije. sacate el calzon que se te va a mojar
Levante el balde, esos baldes plasticos, rojo este, de frescos 5 o 10 litros, de un saque me lo zampé sobre la cabeza. De golpe una cortina plateada me oculto las estrellas y de la vista de Lujan.
El agua caia en un gorgoteo por el drenaje. gloc, gloc.
- Queres mas?
- Y si te quiero a vos que decis?
- Que te doy una toalla y que te calles.
Y la toalla que tenía en la mano voló hacia mi cabeza, reboto y quedo colgando como un fantasma de mi pene mojado.
Lujan ensayó una risita y dijo:
- así está mejor, deja el espectáculo y vamos a dormir.
- vos no querés mojarte, ensaye para no dejar que se fuera asi nomas
- no, dale que es tarde.
- mejor me voy, asi no tengo que esperar a que el recorrido este libre mañana.
- bueno, aliviada.
Me vestí y empezamos a bajar, la escalera del patio, atravesar la cocina, el living. Uno de esos living de piso de pino tea, tablas largas que siempre te delatan y vos queres ser como el shaolin de la tv y no. No hay caso.
- Suerte que no estás gordo, me digo en voz baja
- chit. me reta lujan
bajar la escalera que da a la puerta de acceso.
- un beso?
- chau
- te veo?
La puerta se cerró detrás de mi.
Otra escalera mas hasta la galería, abrir la puerta plegadiza, enorme que cerraba la galeria, caminar entre los negocios muertos y salir, ahora si a la noche, el pelo mojado, queriendo tener un poco de lluvia en la cara antes de ir al trabajo. Por suerte no trabajaba yo en esa epoca porque vivia con mis padres y solo tenia que estudiar. Cosa que hacia bastante bien porque me gustaba pero no lo suficiente. Nunca es suficiente, como todos sabemos en algun momento de nuestras vidas.
- Y eso es todo.
- Ah. El doctor Siki por un momento retorna de su ausencia observadora.
- Si, tengo a veces ese sueño. pero la chica no era Lujan.
- Porqué usted le cambia siempre el nombre a la gente?, se ha dado cuenta no?
- Tiene razón!, Yo siempre pensé que era una especie de reflujo del tiempo que pasamos en la clandestinidad. Yo estaba en la política, creo haberle contado.
- si, la politica.
- si, en realidad llegué aqui por recomendación de un amigo común
- no me diga
- Malsano, fuimos compañeros en la secundaria
- Tormento Malsano?
- El.
- Si.
- Qué?
- Usted estaba diciendome sobre la clandestinidad. dice revisando sus notas.
- Ahh. Pero eso fue hace mucho tiempo
Silencio
Miro, observo, pienso que no se que hago ahi. Suspiro. Pienso que ya pagué. Pienso mal de Tormento. Me arrepiento porque el no tiene la culpa.
- Y, borrabamos todo, las agendas, las guias de telefono, los regalos, los libros con anotaciones, las cintas...
- que cintas?
- yo tenía un sony portatil. Hoy sería ademas de una pieza de museo una valija pesada. Pero lo llevaba a varios lados y tenia cintas, casettes les deciamos en esa época.
- Siga
Suena un timbre quedo a lo lejos.
- Y nos llamabamos por otros nombres, no nombres de guerra tipo, el angel, el tigre, que se yo, no otros nombres comunes
- un codigo?
- si.
- Notable.
- por?
- las sectas, tambien las religiones suelen asignar un nombre distinto a las personas que se suman a ellas, como un renacer
- le regalo mi renacimiento entonces, terminamos acá?
- Si usted quiere?
- Nunca me va a dar nada sobre lo que pueda trabajar?.
- Esta usted trabajando sobre si mismo, no lo hace tan mal
- gracias, necesitaba eso.
Saliendo uno se cruza con los que esperan casi siempre pero aqui no.
El dr Siki atiende en un departamento interno de la calle 3. En el departamento 1, atienden unas chicas, y no se si son clientes o no, ni de quien los personajes que cruzo en el pasillo.
Una morocha está parada casi junto al arbol de la calle, un robusto acer negundo, de esos que insisten en quitar de todos lados. No es un arbol lindo pero la morocha si y esta cantando con voz gruesa y ronca.
- Yo tengo unos ojos negros, quien me los quiere comprar?
Me apuntaría pero no. No hay peor cosa que la persona que se enamora y yo me enamoro facilmente.
- chit
- doctor Siki?
- quiere que lo alcance?. Sacando una moto verde manzana, un sueño que en manos del dr, podría facilmente convertirse en pesadilla.
- me gusta caminar, gracias.
- como prefiera y arranco, no sin hecharle una mirada a la morocha y decirle;
- Para comprar hay que saber vender
- Ja, ja, nos vemos Poyo!
Le quite el candado a la bici, me subi y me fui. Cantando bajito como quien no quiere saber mas, Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir
y, al fin, andar sin pensamientos, Perfume de naranjo en flor,promesas vanas de un amorque se escaparon con el viento.

sábado, 27 de diciembre de 2008

agua de azahares -causas y azares




los azares de la vida: estar en el lugar justo, en el momento justo, con la cámara a punto y que Miguel tuviera la habilidad de hacerlo -es decir que estuviera la persona indicada- fueron las condiciones de posibilidad de la existencia de esta foto.

Leo The Music of Chance de Paul Auster y, leyéndolo me pregunto si el título en castilla no debería ser La música de la casualidad, más que La música del azar, como fue traducido. Sobre todo por el contenido del libro.

las casualidades de la vida: estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado y ser la persona equivocada.