viernes, 26 de diciembre de 2008

round trip

Va caminando rapidito, a pasos cortos que pretenden una energía de la que cualquier espectador desconfía. Va rapidito pero está un poco torcido -para adelante y hacia un costado. Quien lo mire puede pensar que en cualquier momento se va a caer, porque va caminando por el mundo como si estuviera en falsa escuadra. Está bien vestido, dentro de los parámetros de hace unos cuantos años. Va vestido como para hacer deportes, pero cualquiera que lo mire se da cuenta que ya no puede hacer ningún deporte. Va caminando rapidito y se aferra a una bolsa -no se sabe si él sostiene la bolsa o es la bolsa la que evita que él se caiga o se vuele.
Va caminando rapidito, con la costumbre de toda la vida de estar apurado. Pone la cara que, recuerda, es la de los que deben estar en dos lugares al mismo tiempo porque son imprescindibles. Pero él ya no tiene nada urgente que hacer. Él camina rapidito porque le parece que si se apura en una de esas le gana a la parca que lo viene corriendo.
[Del polvo venimos y hacia el polvo vamos]

martes, 23 de diciembre de 2008

Dialogos c2


- Como estoy ahora, resfriado, no puedo contarte nada mas, mejor llamame mañana por la noche!. Dice Juan y se va a sufrir su resfrío.
Pablo, del otro lado sabe que si hay alguien bien flojo con las enfermedades es Juan y dice,
- Mejor, esas son cosas que no se hablan por teléfono!, nos vemos.
Las sabanas estaban frescas como hojas de papel tisú, el perro, negro, blanco y rosa parece una mancha equivocada en el medio. Primero hay que saber sufrir!, fuera bicho!. Pero el coso no se mueve y peor, empieza a dar vueltas como molinete hasta que vuela la alpargata con destino incierto sobre sus orejas.
- Chau perro.
Me meto en la cama como si me probara un traje a medida.
Doy vueltas en la cama, a uno y otro lado, la soledad no me ayuda, siempre necesito molestar a alguien para dormir mejor.
Le digo a Lucia que lee y no me deja dormir:
-Ayer volví de Buenos Aires con suerte, encontré un asiento libre, no tuve que esperar mucho, sali temprano.
- Ah
- Pero a mi lado iban tres chicas,
La miro de reojo a ver si se distrae y puedo hacer que apague la luz,
- ni lindas, ni graciosas y conversaban entre risas.
Me imagino en el micro, sentado incomodo, viendolas en el asiento de atras a la izquierda. Una esta de pie.
Para colmo de males no sólo conversan entre ellas sino que todo el tiempo les suenan los celulares -que suenan muy fuerte y con músicas horribles- y todas las conversaciones empiezan igual:
- Aquí estoy, en el colectivo yendo a La Plata.
Inmediatamente viene una precisión, que a nadie le interesa, acerca del punto exacto en el están: subiendo a la autopista, por el peaje de Hudson, bajando la autopista.
Piensa:
- Esta generación está creciendo con una costumbre nueva, la de ser monitoreados por satélite. ¡Qué lo parió!
Digo un poco enfáticamente, tratando de captar la atención
Ahora estoy despierto, no tengo mas ganas de dormirme.
- El otro día la Bruja me dijo que una gran diferencia entre el pasado y el presente es que acerca del pasado la dificultad está en encontrar registros de la vida de los sectores populares
Me mira con un ojo para ver si estoy hablando en serio
- Bruja?
- (sigo) y que en el presente el problema es discernir qué vale en la selva amazónica de fotos digitales, videos, grabaciones, llamadas telefónicas, imágenes tomadas con los celulares.
- Bruja?
- Laura, digo laura, la bruja
- Es rara esa chica
La abundancia y la escasez se encuentran de una manera notable, piensa el tipo ya definitivamente resignado a no dormir.
En su cabeza, las "chicas" siguen chillando como monas excitadas. Puede verlas de arriba abajo.
Todavía resuenan en mis oídos esas risitas incontenibles pero ninguna de las palabras. Porqué serán importantes las palabras?
- El mundo esta lleno de esas cosas simples que pasan sin dejar rastro. El pasado esta lleno de ellas, casi a reventar, la historia no, la historia esta llena de hechos importantes, que marcan el antes y el después, mas bien que pretenden. Para mi, la historia siempre fue demasiado pretenciosa aunque también apasionante, si esta bien contada.
- Eso lo decís vos o también es de Laura?
Lucía ahora esta fastidiada, no la dejo leer ni dormir.
- Mio. Creo que esos otros momentos simples aparecen cuando uno para, se revuelve sobre uno mismo y siente. El otro día me acordaba de todo un día en la escuela de tan solo palpar la corteza de un joven tilo. En el patio de la escuela había tilos añosos y otros jóvenes y con las hojas hacíamos Plop!.
- Tiraron la victrola por la ventana! entro alguíen al trote
- Quienes?, a coro
- Los agarraron, Están en dirección! un tercero que se tropieza al llegar
Pato, Pablo y Gustavo eran una furia irremetible que saltaba ventanas, corría árboles, flotaba figuritas en los zócalos. Su lugar natural era la dirección.
- Simple, nosotros dejamos a una colgada de una ventana del segundo piso porque era una histerica. Te parece simple?
- No, me parece una salvajada
Me doy vuelta y me duermo instantaneamente ahora que se que Lucia no podrá dormir por un buen rato.
En el sueño, escucho:
-Ellos no hubieran podido matar a nadie!
-No, no creo, ni siquiera por diversión aunque por estar aburridos en otra época tal vez..
- Escúchenme, ya les dije que no iba a ventilar este asunto en público, no jodan mas por favor!, dijo uno que mientras sudaba profusamente- podría haber sido Gustavo que hacia unos días que estaba enfermo y el calor del verano lo hacia transpirar.
Eran las primeras horas de la tarde y afuera las chicharras atronaban, el silencio era glacial y en la calle ni los perros asomaban sus hocicos fríos.
Debia ser Gustavo si.El camino a la casa de Gustavo pasaba por la Plaza de Rocha, una cancha octogonal poblada de enormes tipas blancas que en estos días cubria el suelo de una alfombra amarillo oro. En el medio, una ominosa mole de cemento con figuras antropomorfas propias del constructivismo mas clásico. Gustavo pasaba por ahí antes de llegar a lo de su tía, frente al Teatro Argentino, donde cuando era chico se cruzaba a jugar en el jardín de la paz o de las naciones.
Gustavo construía historias, guardaba todas para sus amigos y no dejaba ninguna para el, excepto esta ultima y eso lo tenia mal.
Había sido un pez en el agua hasta finalizar la escuela secundaria, tenia en sus amigos un paraíso personal, pero a medida que la diáspora se fue acentuando, su mundo se fue achicando.
Lo encontré una vez, hace unos 20 años adiestrando perros en un parque. Lo peculiar es que el era un bicho de departamento, nunca le conocí una mascota, ni siquiera uno de esos peces dorados en bolas de vidrio, ni una planta, pero allí estaba. Supe, me contaron que le había dado por hablar a los perros y como siempre ocurría con sus historias, estos lo escuchaban y así se hizo perrero.
En otra oportunidad, lo encontré haciendo transporte escolar, llevaba chicos a la escuela de mis hijos. - Hola, que haces acá?, - Tengo un transporte escolar, me va bien. Supe de inmediato que estaba tratando de recrear sus tiempos de la infancia sin percatarse de que entretanto, había crecido.
De tanta búsqueda, el tipo se estaba enfermando, gravemente. En su impotencia, arrojaba golpes al aire que desafortunadamente en ocasiones encontraban un blanco inocente en el camino, lo que le acarreo algunas duras respuestas. Hasta que un vecino lo condujo a una escuela de artes marciales, aprendió pero no pudo llenar su tristeza interior. Conozco a Gustavo desde los 4 años y no me había dado cuenta de nada de esto hasta que dio la casualidad de que compartimos el mismo medico chino.
Tito (perdón, debería aclarar que tiendo a llamarles Tito a quienes me encariño aunque sepa cuales son sus nombres de pila, Tito es como hablarles a alguien que esta dentro de ese nombre, a su nombre verdadero, el cual por supuesto no conozco), Gustavo esta bien?
- Usted siempre igual Dividiendo y apartando, eso no lo llevará a nadie a ninguna parte.
- (tratando de estar aquí y ahora), es que, me gustaría que estuviera aquí.
- Le diré esto y nada mas, porque entiendo que su destino y el de el tienen algo en común que tendrán que descubrir un banco de Peces. El favor llega a través de las damas de la corte. Fundamental, Todo sirve al Progreso.
- gracias tito, creo que puedo con ello.
A mí siempre me habían gustado las metáforas chinas, leía cuentos chinos de niño y eran los que mas me gustaban
Un campesino de las tierras del sur no encontraba su hacha en los lugares donde la guardaba y sospechando del hijo de su vecino comenzó a observarlo. El muchacho era bastante holgazán, siempre estaba por ahí husmeando y no le había caído simpático nunca. Observó la manera de caminar del muchacho –exactamente como un ladrón, se dijo. Observó la expresión del joven –idéntica a la de un ladrón, con esa mueca ladina. Observó su forma de hablar –igual a la de un ladrón. Concluyó que todos sus gestos y acciones lo denunciaban culpable de hurto pero no tenía aun las pruebas.
Días más tarde, encontró su hacha en un valle que no solía visitar. Y después, cuando volvió a ver al hijo de su vecino, todos los gestos y acciones del muchacho le parecían muy diferentes de los de un ladrón. Abajo, al pie del libro de tapas duras y cerezos en flor decía, Lie Zi.
- Me gusta esa historia. Suele pasar mucho con las mujeres, los hombres piensan sobre ellas que se ofrecen y en realidad es lo que ellos quisieran que ocurriera.
- Hablas como en el libro, en infinitivo.
- bueno, parece mas serio pero es cierto, los gestos dicen muchas cosas pero nos quedamos con una versión, mas frecuentemente la que nos conviene.
- Obvio
- Mira, acá tengo esta foto, quien es la morocha de abajo a la izquierda?
- No se, la conozco?
- Si, el Lucia, hermosa no?
- eso lo decís por la charla del otro día, de las mujeres que nos gustan
- je je, si, a veces soy muy traicionero
- Si pero tenés razón, una foto puede mostrar mas de una persona porque la pone en un contexto determinado y nos obliga a leer lo que pasa ahí.
- sin embargo el decir hermosa es una convención, quiero decir que hay algo entre ella y yo, eso es lo que me gusta.
- lo dicho, raro como perro verde.
- una cerveza fría?
- gracias, soy celiaco y me haría mal!
- tengo un vinito blanco, ya te digo y sale a ver que tiene en la bodeguita de la amistad, un Chardonnay sino tendrá que ser un "methode champenoise" local bastante bueno.
- Me quedo con el Chardonnay. Que raro, pensé que no tomabas blanco
- Es que por ahí viene Pato y es lo único que toma. A el le gusta el vino rasca, de 3 pesos pero yo le pongo uno mejor en la botella de Arizu y me lo acepta.
- Ja ja, ese Pato.
- Sabias que se muda no?.
- Si, adonde ira a parar?
- Encontró una casa baratita para comprar con la venta del depto pero no tiene para señarlo, pensé en vos
- (silencio, piensa en como convencer a Lucia del préstamo)
Ay los amigos. Los viejos amigos de la infancia tienden a veces unos lazos que no se rompen con nada. A veces no, a veces hay hechos que hacen trasmutar ese amor en intolerancia -tan indestructible como ese mismo amor.
Pero no es el caso con Javier, Gustavo y el Pato. Hay una incondicionalidad que no se improvisa.
Se sirven el vino y la cerveza y se sientan en el patio debajo del árbol en un juego de jardín de hierro, como los de la infancia. Cae la noche.
La cumbia suena, pegajosa como siempre. Asocio la cumbia con el verano aunque suena todo el año. No hay mosquitos, es la Niña y la seca espanta hasta los muertos. En los pueblos el aire se lleva los últimos pesos y deja la esperanza para la próxima pasada. Lloverá?.
En otra parte de la misma ciudad Laura habla con Tormento Malsano por chat. Se han acostumbrado a esa nueva modalidad del diálogo desde que ella volvió de Estados Unidos y él sigue viviendo en Buenos Aires.
Estuvieron chateando desde la mañana con intermitencias. Hablaron de de todo un poco: de Paco, el hijo del Gordix que entra este año a estudiar historia, del laburo, de la salud y la enfermedad, mucho de Los jaivas porque Laura de golpe se acordó de la letra del Pregón para iluminarse y le agarró uno de esos ataques de impaciencia que le agarran de escuchar una determinada música, de las choteces físicas del uno, de los descontroles de una otra. Lo que ella extraña es la risa, porque en el chat la risa se traduce en un je je o en un ja ja, y a ella le gusta escuchar la risita estilo Patán de Tormento que es tan difícil de lograr, porque el tipo es exigente en todo y ella, desde hace más de 30 años, ejercita una forma del humor específica para lograr que el tipo se ría.
Tormento no está haciendo música ahora y Laura lo lamenta en serio. Por alguna razón Jose le hace acordar a Tormento y trata de que se hagan amigos, pero no es fácil porque ambos son huesos duros de roer -tal vez sea por eso que los vincula.
Cae la noche y Laura se sirve una cerveza. Hace mucho calor.
Vengo de la luna al mar, voy de paso por esta ciudad. Buenas noches señorita.
Traigo lunas para su jardín...
Zumbona entre los tilos.
- Juan, fue el concierto de primavera no? (la gente de la plata usa mucho el no como afirmación o como pregunta, color local)
- Nooo, como te acordás!
- Me acuerdo porque en esos días casi nos toca
- que?
- Estábamos con Guillermo haciendo boludeces en al aula y así nomás, de una patada le hicimos un agujero del tamaño de un puño al pizarrón. Hoy no pasaría nada pero en esa época te podían llevar preso, daño intencional a los bienes del estado, amenaza a la seguridad publica, subversión, que se yo, hoy decir eso es un disparate, entonces era normal.
- y que paso?
- el profe, nos hizo la gamba y nos cubrió mientras una comisión se rateaba para comprar y recolocar la parte rota del pizarrón. Todo con la venia del jefe de disciplina. Contradicciones del sistema, la GESTAPO encubriendo a los judíos.
- Si, a nosotros nos paso algo parecido, te acordás Laura?
-Sí, unos cuantos Schindlers, como quien dice, una larga lista de Schindlers. Al Gordo y a mí nos salvó Oliva de más de una. A mí de más de una falta cuando la cosa se puso fea y yo no sabía dónde me tocaba dormir cada noche en el 76 y al Gordo de esas cagadas que se mandaba -y después ponía cara de perra a la que se la están culeando. Y ahora que pienso al Ershul también le salvó la vida la vez que puso poxiran alrededor del practicante de historia y le prendió fuego. Ahí todos fuimos salvados, porque cuando finalmente, después de varios intentos infructuosos, el hilo de fuego corrió, todos nos pusimos a bailar una danza india de nuestra invención alrededor del fuego. Fue lindo.¨
Pero volviendo a la fiesta de la primavera del 76, yo me la acuerdo con pelos y señales.
- sabias que todo empezó ahí no?. Digo, la historia que terminó matando al punto. De que te acordás?
-Te digo que me la acuerdo con pelos y señales pero cuando tengo que concretar lo que se me vienen al galope son sensaciones e imágenes. Por un lado, todo el día en el campo de deporte y el Loco Actis totalmente en pedo. A mí me daba miedo, eso me lo acuerdo patente patente, como decía la Chona. También me acuerdo que se rumoreaba que Actis tomaba vino con Rohimnol, y que por eso tenía los labios morados ese día.
A la tarde nos fuimos al Colegio y hubo un recital en el que tocaron compañeros nuestros. Me acuerdo perfectamente del Loco Fino Con una galera enorme blanca, ¿te acordás? Y del Gordix y Marcelito.
- Pero no tengo idea que lo de matar el punto haya empezado ese día. Contame.
- lobo suelto, cordero atado. Con seis meses de proceso, uno estaba semi clandestino.
Se toma el tiempo para recordar o para hacer que el aire que de pronto se ha vuelto denso como un tiro de escopeta a dos metros, se convierta en el aliento que le falta.
- Había una banda ...
Las caras pasaban pero no se detienen. Porque no puedo acordarme del momento en que el punto le saco la guarda a Mariela?. Los comunistas la pasaban mal y mara era muy bonita y atractiva. Los machos la seguían con la tensión alerta pero seguro que alguna lesbo estaría cerca. La relación entre mujeres era muy jodida y te podía llevar rápidamente a la zanja o al lugar de donde muy poquitos volvieron. Se ensañaban. Para peor, los grupos políticos solían rechazarlas, también a los homo. Ese día de la primavera no es el que recuerdo, tratando de estar lejos de todo y cerca al mismo tiempo.
- Escondete, te están buscando!. No te puedo decir más pero esto es muy serio.
Y me fui, en cada auto un grupo de tareas, en cada árbol un servicio, en cada zaguán una puerta de escape. Esperar la noche en un descampado, esperar un mensaje mas claro, más alentador.
Cerca de casa esta el paraje de la magdalena, un puerto fluvial muy chiquito sobre el mar de Solís. Hay un arroyo con altos árboles y densos juncales que alternan con unos prados de césped verde esmeralda. Una casilla de prefectura es la única presencia visible del estado.
-Pero no entiendo, ¿te fuiste a Magdalena? Habla claro porque estoy medio pelotuda y no entiendo mucho las metáforas. Ya sé que un poco de ambigüedad es para ti la mejor fruta, pero en este momento quiero datos claros. Estamos hablando de lo que estamos hablando, no de metafísica nene.
-Uy, qué intolerante!
-Ya te dije que estoy más pelotuda que de costumbre. Y hoy estoy especialmente intolerante porque me está dando negativo el balance de fin de año: mal en el laburo, mal en amores, mal con la tesis, descontrolada con el pucho ...
-Entonce comprate un billete de lotería, que si te va mal en todo lo demás en una de esas te va bien en el juego. Y no exageres que te está yendo lo más bien, lo que pasa es que te inventás que la vida puede de otra manera.
-Siempre interrumpís los cuentos con alguna reflxión introspectiva. La sigo: el descampado, los juncos de Magdalena, Y el miedo, sobre todo el miedo.
Laura suele hacer esto cuando está fastidiada. Como muchas mujeres que trabajan, quiere mantener el control a cualquier costo y cuando no pueden, como casi nunca podemos salvo que el mundo se reduzca a casi nada, disparan.
Se ha puesto a leer emilios en la computadora, son las 3 de la mañana y sabe, sabe bien que en un rato me levantaré, abriré la puerta negra que da al ascensor y saldré a la calle a pasar un rato con los travestis.
- Jap, te rajó la bruja!
- brrr!, querés un trago antes? no tengo vasos hoy.
- ke no te raspes querid, apunta la o el personaje color azul violeta lustroso. Mide como 2 metros y tiene mucho éxito.
- no, protegido de Obama, no hay problema, estoy vakunado. No hay humo de marihuana, usan una mezcla de mezcalina con maria en pipa de agua que no da olor. En el auto, un taunus sedan de los ochentas una musica de ska suena bajito, el jefe está ahí, a oscuras, negro.
- Estuvieron los azules, -... preguntaron por vos!
Es un aviso, si fuera en serio no se hubieran puesto el overoll, cosa de juanpi, ese ortiva piensa que porque lo conozco desde que pateaba latas por el bosque le voy a dar info sobre el caso. A mi que me importa lo que le pasó al punto!.
Seguro que Laura le dijo algo, buchona!.
Piensa un poquito y se da cuenta que no hay razones objetivas para sospechar siempre de Laura. Pero él siempre sospecha de Laura.
Suena el telefono, uno de esos rings viejos, triin, espera, trinnn. Nadie contesta, no hay nadie. El timbre calla y llaman de la calle.

Fin del capitulo dos por fin de año.

lunes, 22 de diciembre de 2008

A tiempo para equivocarse

el aire se detiene, puedes guardar silencio?
siento tu corazon latir, puedes callarlo?
vas muy pero muy rapido,puedes parar?
el ultimo vaso de vino se ha vaciado, puedes recordar el primer sorbo?
sigues pensando?, no era mi intención.

domingo, 21 de diciembre de 2008

sin titulo

Sin texto.
Has visto en la ventana blanca la angustia del tiempo perdido?
Si no la has visto, nunca sabrás de que estamos hablando.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Dialogos


Vos nunca estuviste ahí!
Haciendo que?, a mi no me gusta, no me siento cómodo cuando otros están así
Así como?
Snifeando

Hacemos un silencio breve porque se abre la puerta.
Laura, que haces acá?
¿Que están haciendo? pregunta Laura. La nariz sirve para que las cosas salgan, no para que entren. Y el único esnifeo que me banco es el que se produce durante o después del llanto.
Dale, probá un poquito, dice el que te dije, no seas puritana y prejuiciosa.
No es cuestión de juicios morales, la cosa es que no me gusta, y menos me gusta el efecto.
Laura dice todo esto desde la puerta y Javier, que hasta el momento se había quedado callado y mirando al piso dijo: la gran puta!, ahora me doy cuenta que uno de los problemas de la vejez es que las pitucas que se caen están perdidas para siempre!
Laura ensaya un mohín que es una señal de que necesita que alguien la trate mejor.
No podrías ver ni si fuera tan enorme como un hipopótamo violeta como la vaca de chocolates, la tenés entre las tetas y te vas a quemar...
Ayyyyy, ves que sos un pelotudo!, los tipos son todos iguales, corren atrás de nosotras como perros, a veces como perros sarnosos y desgraciados de esos que les falta la piel, estoy alucinando-
Ji hi, vení que te doy un poco del óleo s31 para esa quemadura. Levantándose penosamente del sillón bajo, amorfo y negro que es casi el único mueble del departamento de Laura.
Ahora que lo pienso mejor, mejor me quedo acá, sentado. Estoy bastante mareado, que yerba era esa?
Nos quedo de la goleta, claro vos te rajaste a Paris y te perdiste el barco.
Abro un vino, tenés unas copas en algún lado de este quilombo desnudo?
En la casa desnuda de Laura no hay copas. Sólo vasos porque las copas las dejó en la casa que abandonó casi como una prófuga. Trae vasos y sirve el vino. Sigue ciega, como desde los 10 años pero un poco más, y se deja maltratar. Piensa/siente: todo sea por el cariño con el que me maltratan.
Laura dice algo acerca de algo que leyó en un libro que leyó que está tirado en el piso -y que la mata de amor- y se hace la superada. Se ríe porque el fumito de la goleta está bueno y porque prefiere hacerles creer a todos que es una persona leve -aunque es pesada como collar de melones.
Javier, desde el puff amorfo, mira con ojos de perro azul y Laura piensa que por qué sufre tanto. Piensa eso y dice algo acerca de alguien que le ...
Me estas esquivando, sufrir?, ni vos ni yo sabemos lo que es sufrir, pero como siempre somos el centro de nuestro mundo y nuestro sufrir tiene algo de razón.
Eh, te preguntaba por la goleta porque ahí estuvo uno que vi la otra tarde en el despacho del ministro. Uno de esos personajes grises de todos los días que se llevan jugosos negocios a sus bolsillos.
Y vos qué hacés en los despachos de los ministros, Javier? Yo creo que nunca entré al despacho de un ministro. Dijo mientras pensaba y tarareaba en la cabeza, "Erró como todo llanto", que es lo que tararea casi todo el tiempo hace meses porque hace meses sabe que su sufrimiento es el error que la convierte en perdedora. Laura sabe que hay dos diálogos: el que se escucha con los oídos y el que no se escucha, pero ahí está. Y en ese preciso momento se da cuenta que la charla acerca de ministros, goletes y otras menudencias aturde otro diálogo que nunca resonanará en otro ámbito que no sea en las cabezas, al menos en las cabezas de Javier y de ella. Y que es un diálogo un poco hostil. Cambia de tema en el diálogo de afuera e intenta sofocar el diálogo de adentro.
Dice un chiste malo acerca de hombres grises -No lo vi a Natalio Ruiz en la goleta-, se ríe como una boba, sirve otra ronda de vino para toda la concurrencia y se acuerda que tiene unos bombones deliciosos que rápidamente socializa. Comer chocolate es una buena forma de cambiar de tema y es un buen intento de cambiar el clima tormentoso que se le está instalando en la cabeza.
Hasta donde me contó, en agosto cuando viajaba a Buenos Aires por motivos inciertos, sentía vibrar al auto, cada vez más fuerte, iba mas rápido, más vibraba, más lento mas vibraba. Que hacer? de mecánica no sabia nada pero al frente a unos trescientos cincuenta metros una estación de servicio. Cada vez mas despacio, cada vez mas ruido. El auto se inclina y cae, la rueda sigue su curso hacia los surtidores.
- Que ojete señora, disculpe, pero que ojete.
No pudo bajar del auto hasta 10 minutos después.
Javier dice que vamos a terminar asesinando a alguien.
A Laura le gusta bastante la idea pero se pregunta si se van a poner de acuerdo con el "blanco", como dicen los documentos del archivo de la policía en el que ella trabaja.
Laura tiene blanco elegido, pero piensa que es demasiado obvio y que todo el mundo la va a culpar a ella. ¿Quién será el blanco elegido por Javier? Misterio, como casi todo con ese tipo.
No piba, de ningún modo, no vamos a matar a nadie, la cuestión es que el punto ya esta muerto. La cuestión es así, no se todavía como ni cuando pero en la casa del flaco, hubo una serie de roces, no se si me entendés, a lo mejor si te digo franela como se le decía antes, hace tanto que creo que fue antes de que fuéramos chicos.
Viste como es la escalera de ese edificio, aburridamente mediocre, tal vez por eso, se le fue la mano pero la cosa es que hubo un permiso. No hubo prisas, ya a esta edad no hay prisas, se tomaron todo el tiempo para seguir el roce suave de las yemas de los dedos sobre, sobre todo.
En la habitación hay muy pocos muebles y eso hace que se sienten en el piso, y siguen. Los otros, aun no se dan cuenta o si y no prestan atención o disimulan, alguien, tal vez el gallego Bimbo se empieza a tocar. Los cuerpos porque a esta altura no importa más si son ella, el, aquel, esa, es una marejada de movimientos suaves en la penumbra. Si una mano atenta, desenchufo el velador, tiro una planta y cayo de espaldas. Había alfombra, creo que no. El olor a cigarrillo era insoportable, como el acre de la yerba del charuto largo y bien armado con dedos hábiles y perversa intención.
- Y vos, vos que hiciste?
- si vos estabas ahí, no viste que no me decidía?
- libriano puto!.
Yo no vi nada de nada. Estaba ahí, sentada en el piso al lado de la ventana, entre Miguel y Jorgito, pero no vi nada de nada. Y creo que subí por el ascensor y no por la escalera. ¿Qué me perdí?
¡Jamás te diría libriano puto!
.And So soon, the very killer is comming into scene.
- Pero porque decís eso, si el punto ya esta muerto, para que el as..., esta es la escena del crimen?, como en las películas de los 40?
- No, no se, podría ser pero habría algo, algún indicio, una marca, una mancha, algo que falta, un tic en su cara, un no transitar por ese lugar.
Pero no, esos son recursos de los novelistas del Séptimo Sello, recuerdo que cuando a Aro lo apuñalaron el tipo desapareció, aunque al tiempo se lo volvió a ver en el pueblo, el pueblo fumon, smokyHill town. Pero tendrías que preguntarle a el, pero que no te muestre la cicatriz, tiene un cierto problema con su libido y no quisiera que lo importunaras.
- Sii
- Que te dije, tomalo con calma, seguro que el 27 tendrás tu oportunidad.
Los vasos están ya vacíos hace un rato pero entre el humo nadie se ha dado cuenta. Es tarde y esta todo cerrado. Habrá que esperar un par de horas y alguien vendrá con alguna botella a medio camino.
A lo mejor entonces pueda, eso espero, aclarar mis ideas y saber si alguien me contó o lo vi o solo estuve conversando con el matasiete. Le digo matasiete porque ya no es la persona que conocí, el hecho se lo ha comido por dentro.
Conversando con el, el pasado agosto, me hizo referencia a un entierro clandestino, no eran muertos suyos, o si pero no los había matado el. Creo que ahí fue donde comenzó su transformación. Nadie pasa por el plomo así nomás, tampoco nosotros, no Lau?
Laura esta en la ducha, escucho el agua correr por la rejilla con un gorgoteo de... que es ese ruido?,
Salto, un salto silencioso porque no quiero hacer nada que me ponga en evidencia, no me han visto, ni me han oído, abro la puerta entreabierta del baño y dos cuerpos se solapan entre los vapores,,
que?
podes llamar idiota!
Cerré la puerta, no era Laura, salí a la escalera y baje- Ya en la calle no pude precisar si era el departamento que Laura había alquilado. Estoy muy cansado.
Mejor voy a casa caminando a ver si se me evapora el alcohol y el humo, aunque se que llegaré a casa con las 3/4 partes de la carga encima, a meterme en el baño, bajo la ducha, así, vestido.
En mi mano tengo todavía un papel, un pedazo de papel de agenda, color amarillo donde anote, seguro que es mi letra porque no la entiendo bien,
- Que anotaste?
- Que, y vos que haces acá?
- Vos sabes donde estás?, Ey
- Si, 45 rue Saint Denis, la Sebastopol esta a la vuelta de la esquina y ... no, estoy en La Plata, ahora lo veo bien, adonde vamos?
- A casa.
- Y ese papel?
- Anote algo, lo veo mañana, ahora no tengo los anteojos.
Un tiempo mas tarde llegue al portón gris de mi casa, los obreros en la puerta me miran como ausentes. Las ropas gastadas, el calor corporizado en sus caras cansadas antes de empezar el día.
Entro. Ayelen duerme con Santiago, el perro no aparece, tampoco Lucia, solo una vaharada de aire tibio me roza al abrir la puerta. Paso. La maquina esta ahí, escribo.
LLegué!
Me pongo los anteojos y rescato del bolsillo el papel donde he escrito, SCIRE $ SAPERE & algo borroso como EXPERIOR
O no es mío, o estaba peor de lo que suelo estar!
En su casa, Laura está perdida, el dialogo con su informante del crimen se ha vuelto confuso y no es joda, quien te va a desembuchar un hecho tan pesado así como así, salvo que seas o te sientas culpable.
Mientras tanto Laura se queda sola en su casa vacía. Las visitas se han ido yendo de una en una y ha tenido que bajar a abrir la puerta una y otra vez, pero no recuerda quién se fue primero. Está sola, la casa quedó enquilombada a pesar del vacío.
Ahora tengo que achicar el pánico, piensa mientras levanta vasos, botellas, platitos con restos de queso, de aceitunas, de nueces. Acostarse con todo tirado por ahí no es una buena política, porque no solamente garantiza un acostarse culpable sino también un despertar horrible.
Tiene el mate a mil, a pesar de que está muy cansada. Piensa en las cosas dichas y decide que en vez de irse a dormir directamente se va a dar una ducha para sacarse la sputza del día. Abre la ducha, se saca la ropa y cuando el baño está lleno de aromas y vapores le parece escuchar un ruido como de puerta que se abre. Saca la cabeza por la cortina de la ducha y lo ve a Javier que la mira como si hubiera visto al demonio. En una mano tiene un cacho de papel, en la otra un tramontina de los que ella acaba de lavar. Se miran unos segundos y Javier sale corriendo.
¡Qué carajo le pasa a este tipo? se pregunta. Y se pone a pensar, mientras sale de la ducha y se seca, que a Javier no le sienta el fumo. Estuvo toda la noche meditabundo, y los únicos comentarios que hizo fueron más misteriosos que de costumbre. Hace tiempo que Laura tiene la impresión de que Javier le quiere advertir acerca de algo o de alguien, y que lo hace de una manera poco clara. Laura cree que Javier cree que ella está en riesgo.
Hay alguien peligroso en este viejo / nuevo grupo de amigos reencontrados, y ella que creía saber quién era el asesino ahora se pregunta si no es Javier, o si Javier no la estaba advirtiendo acerca de sí mismo.
Con el piyama puesto va hasta la puerta del departamento, que ha quedado abierta de par en par. Otro misterio hasta que se da cuenta que no está el segundo juego de llaves que había dejado apoyado en la mesita del living.
Cierra la puerta, prende un pucho, se sirve un resto de vino, va a la pieza y saca la Smith & Weston de su tío abuelo, que fue caudillo radical de Tandil en tiempo de los conservadores. Nada la excita más que el frío del metal pesado sobre su mano tibia. Juega con la idea de matar, otra vez como hace tantos años, juega con la idea de matar.
NECIA, dice una voz a sus espaldas. Y un soplo de viento se mete por la puerta de entrada.
- Me tiene las bolas por el piso, lo mato, un día de estos lo mato
- que?
- si como te lo digo, así me dijo el lámpara que Alex le había escuchado al punto (no denunciare a la fuente) y estaba muy nervioso!
- Déjate de joder que vos no sos periodista y además de los códigos de divulgación nunca respetaste ninguno, apunta Gustavo desde el pasillo
- Que haces vos por acá, no tenías que estar con tu mujer?
- Si, vine a avisar que a Marina la ven mañana y estoy preocupado, avisaba porque por ahí por un tiempo no me ven mas
- eeh, no te pongas así
- y vos no te hagas el boludo y desembucha
- lo que?
- la nota que te dejo el fiambre.
- ah, vos sabias?
- ya te dije que no podes guardar un secreto y menos si esta escrito
- Sire, sapere, experior.
- Laura entra a la red y lee, aquello que se sabe por lo que se dice.
- Tiene lógica, te contaron algo mas y no lo estas ...
- pero sapere no es saber?, y yo no se, te juro que no se o por lo menos no lo entiendo!
- sapere es aquello que se sabe porque se lo ha saboreado una vez!. Saber, sabor, parece que son familia, mataste a alguien alguna vez?
- de un hondazo
- queee
- un chingolito, estaba parado ahí, a un metro sobre el alambre y le corte la cabeza con un bulón, todavía me tortura esa imagen, sangre por todos lados. Los chingolos tienen sangre dulce sabes?
- aterriza que nadie se preocupa por un chingolo, hablamos de gente!
- no que yo recuerde, pero con mi mala memoria podría ser.
- Un pelotudo, tremendo pelotudo que dice cosas incongruentes
- y experior?
- es aquello que se sabe porque se lo ha experimentado repetidas veces. Como hacen los científicos de puro masoquistas penosos.
- si, una vez recuerdo de haber estado en uno de esos caminos de la Patagonia, sin alambrados ni ganado a la vista, solo unas lomadas, arbustos chaparritos, arena y viento, si mucho viento. Íbamos para Deseado, nunca un puerto tuvo tan buen nombre visto desde el desierto de tierra. Teníamos que llegar, queríamos llegar rápido, el barco se iba y nosotros debíamos ir en el.
- No sabia que habías sido marinero
- y muchas otras cosas, pero marinero no llegue a ser
- como?
- es que la camioneta a mitad de la nada, se plantó, ni un ruido, ni vapor, ni olor, solo se plantó.
- y que hicieron?
- Roberto que venia conmigo, me dijo, fijate vos si sabes algo de mecánica.
Yo de mecánica sabía la cara del mecánico, la mugre del trabajo, donde estaba el motor y como llamar al auxilio pero allí no había medios para comunicarse.
Abrí el capo y miré, toque, golpetee, tironee, reenchufe, mire el agua entre vapores asesinos, mire el combustible, mire hasta el aire de las ruedas y nada.
- Y Roberto?
- Eso es lo extraño, Roberto ya no estaba en el auto, andaba por el medio del campo juntando ramas verdes
- para?
- vino al rato y me dijo, Flaco, sacate la pava que vamos a hacer un fueguito y nos cebamos unos mates!.
Che, dice Laura con aire preocupado, todos tienen las llaves de un depto que recién alquilo y yo mismamente no se la dí a naides. Soy una solterona muy celosa de su privacidad ...
Me lo encontré a Javier por la calle mirando un papelito y me dio unas llaves y me dijo que eran de tu nuevo departamento.
¿Ya no se usa tocar timbre?, dice Laura con aire de estar a punto de matar a alguien. Inmediatamente escucha con la cabeza lo que Gustavo dijo un par de minutos antes y pregunta: ¿Qué le pasa a Marina, Alaspies? ¿Estás preocupado?
Y ahí no más pone la pava y piensa en que si mate, en que si café y que su mañana está podrida pero que uno de estos zanguangos angustiados bien valen una mañana podrida.
Dice zafras nafras, se va al dormitorio, guarda la Smith y piensa que sus deseos de matar quedarán para mejor ocasión. En fin, de nuevo le toca jugar el papel de la buena samaritana -a ella, la bruja mala de los cuentos; a ella, la mala delincuenta de las pelis.

Fin de Capitulo 1

domingo, 30 de noviembre de 2008

Otro viaje


Esta vez desde Asunción.
Me voy un martes, vuelvo un jueves. Apenas dos días y la mayor parte del tiempo estoy encerrada en el Palacio de Justicia donde funciona el así llamado "Archivo del Terror". Sin embargo, desde que el avión aterriza, trato de empaparme de esta ciudad que no conozco.
Tierra roja, tejas rojas, y verde, mucho verde a orillas del potente río marrón. Una ciudad baja, casi sin edificios. La gente dice que Asunción es una ciudad fea. Me han dicho una y otra vez que Asunción es una ciudad fea. Todo depende de lo que se entienda por ciudad. Si ciudad –si el paradigma de ciudad- es Nueva York o Paris, Asunción es una ciudad fea, o casi no es una ciudad. Pero si ciudad es un conglomerado, más grande o más chico, que nos habla de la historia de un lugar, Asunción es una ciudad bella y casi diría que esplendorosa.
Entonces: casas bajas con techos de teja roja, árboles más que verdes, bastante colonial y mucho del siglo XIX –mucho de aquel Paraguay anterior a la Guerra de la Triple Alianza.
Muchas veces les he dicho a mis alumnos que si quieren hacer un recorrido histórico urbano para entender el proceso económico y social del Río de la Plata durante el último cuarto del siglo XIX y principios del XX deben ir a Montevideo y caminar la ciudad. Montevideo resume a Buenos Aires en una dimensión humana y caminable, en parte porque Montevideo dejó de crecer en los años 60. Esto era válido para principios de la década del 90, que arrasó con todo y volvió a homogeneizar las diferencias, cosa que se ilustra simbólicamente con la cárcel de Punta Carretas convertida en un shoping que podría estar casi en cualquier ciudad del mundo.
Así también Asunción muestra, inevitablemente, la historia del Paraguay. Una ciudad con la memoria, todavía fresca, de las glorias y de las derrotas pasadas pero siempre presentes. La estación de trenes en el centro de la ciudad, frente a la Plaza de los Uruguayos, es una pequeña joya inaugurada por el Mariscal López en 1861. (El primer tramo de ferrocarril es de 1856, el primero de América del Sur). Pero la estación está cerrada. Abre sólo los domingos para hacer un recorrido turístico de 20 kilómetros con una locomotora a vapor y unos bellísimos vagones de madera. (¿Serán los mismos de 1856? Probablemente no, pero casi).
Y después el siglo XXI expresado por las 4X4. En Asunción hay pocos autos y muchas camionetas. Y los autos son Mercedes Benz, o esas marcas que muestran el poderío de sus dueños. En Asunción o se tiene todo o no se tiene nada. Pero el tener y el no tener conviven frente a frente sin transiciones. Salvador, el chofer de la Corte Suprema que me lleva del Palacio de Justicia al hotel y del hotel al Palacio de Justicia, no puede comprender que yo no vea la ciudad. Entonces, con esa amabilidad extrema que uno encuentra en casi toda Latinoamérica menos en Buenos Aires, me lleva a ver el puerto, el Palacio Presidencial, la casa de la Independencia, la Embajada norteamericana –varias hectáreas fortificadas en el centro de la ciudad-, la casa donde vivió Stroessner durante los 35 años de su gobierno. Y en ese recorrido rápido por la ciudad al mediodía, con el sol cayendo a 90 grados sobre las pobres cabezas, veo algo que me resulta sorprendente: la casa de gobierno –que fue la casa del Mariscal López, como no podía ser de otra manera- queda a orillas del río. Pero en la calle en la que termina la casa de gobierno empieza una villa miseria, la Chacarita, que se extiende kilómetros sobre la costa. Eso es lo que puede ver el presidente, si es que mira, por las ventanas. Eso es lo que Fernando Lugo puede, hoy, ver por las ventanas del Palacio Presidencial.
Casi no camino por las calles de Asunción. Casi no camino, yo, que soy esencialmente una caminante. Pero en el poco caminar veo lo que quiero ver: las casas bajas con sus tejas rojas, con sus rejas de hierro forjado, con sus persianas macizas de madera de lapacho; veo los negocios un poco obsoletos para los gustos de los turistas globalizados, con vidrieras anticuadas y carteles vetustos que contradicen lo que anuncian: banda ancha, wi fi, international something, y me doy cuenta que lo que falta es el diseño del siglo XXI; veo mujeres hermosas con tacos altísimos a pesar del calor, que caminan con garbosa elegancia, tal vez una tradición que viene de la costumbre de llevar las cosas en canastos sobre la cabeza. Veo también, por ejemplo en la vereda del Panteón de los Héroes sobre la Avenida Palma, a unas familias indias –mujeres y niños- vendiendo artesanías. Son morenos, callados, están en el suelo y me dicen que casi no hablan castellano.
Ese Panteón merece un párrafo aparte, y aquí va. Es blanco, neoclásico, está las 24 horas custodiado por soldados con uniforme blanco de gala. Entro. Es un ambiente en forma de cruz con cuatro naves llenas de placas que recuerdan a los héroes (los dos López, es decir Carlos Antonio y Francisco Solano; el Doctor Francia, el Mariscal Estigarribia, y ya no me acuerdo quién más). En el centro hay una balaustrada circular que, cuando uno se asoma, le permite ver un subsuelo con féretros y urnas cubiertos con la bandera paraguaya. Allí abajo están los restos de los héroes de las derrotas del Paraguay: de la Guerra de la Triple Alianza, de la Guerra del Chaco. También hay un féretro central cuyo cartel dice “soldado paraguayo”. Este debe ser el único país que se ufana de sus derrotas, pienso. Salgo a la Plaza de los Héroes.
En la plaza la gente come y toma tereré. Venden tereré en las calles, jarras de agua fresca, yerba mate y manojos de hierbas molidas en un mortero. La gente camina con sus termos panzones y sus guampas. Es el único modo de sobrevivir al calor, a ese sol que aprieta desde temprano pero que al mediodía es una especie de espada candente sobre las cabezas. Creo que me estoy por insolar y pienso en meterme en alguna parte en la que no haya sol. Me acuerdo que Elba, una preciosa piba que trabaja en el archivo, me recomendó que vaya al Lido a tomar caldo de pescado. Allá voy. Cosa de locos tomar caldo cuando fa caldo, pero si los locales lo hacen yo lo hago. Mientras espero que me traigan mi pedido –caldo de pescado y jugo de naranja- miro ese lugar que parece una rara imitación de un dinners americano de la década del cuarenta, con unas camareras viejas vestidas con un uniforme compuesto por polleras tubo hasta las rodillas y birretes color anaranjado y unas blusitas cuadrillé anaranjado y blanco. El menú anuncia que un caldo de pescado y con un pan cuesta 25.000 guaraníes, es decir menos 20 pesos argentinos, y el jugo de naranja cuesta 6.000 gs. Recupero las sales y el agua que he perdido en una hora de caminata –en un momento sentí que un chorro de sudor me bajaba desde la nuca, me llegaba a la cintura, se metía en el pantalón y desaguaba –si se me permite la licencia- allí donde la espalda cambia de nombre.
Llego a otra plaza y veo a un nenito llorando mientras la madre lo baña con una jarra. La mamá le dice: “Mirá a la señora que te va a poner una foto” y el nene me mira llorando. El no sonríe, pero al segundo tengo tres gurrumines pobres y con los más bellos ojos tristes de la tierra pidiéndome “Poneme una foto, señora, poneme una foto”. [No sé por qué traducción extraña en Paraguay sacar es poner]. Y entonces, por primera vez en la vida fotografío la pobreza, porque la pobreza me lo pide.
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Los chicos hacen morisquetas para que la señora les ponga fotos. y el sol se cuela por el follaje de los árboles de la plaza.
La señora -esta señora- mira mucho los árboles porque en su infancia fue una mona arborícola. Hay unos especialmente lindos en el Paraguay. Averigua que les dicen chivatos y les saca, también, muchas fotos. Tiene unas preciosas flores rojas o anaranjadas, de acuerdo al ejemplar que se mire.
Y entre tanto sigue transpirando a mares -aunque no son sudores amorícolas como los de MartínezJavier.
Han ido pasando los días y Asunción se desvance. Queda, sí, la sensación de que vio poco.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Strawberrys in your hands are so precious

No es que fueramos amigos de mucho tiempo pero crecimos juntos, casi uno al lado del otro, uno, ella, bastante menos, yo, tan solo un poco mas. Tal vez por eso siempre estuvo cerca de Marcelo, como muñéquitos de torta pero sin frac ni vestido blanco, aunque blanco era el guardapolvos que le sirvió hasta que dijo si y tuvo tres niños. Pero no de Marcelo que ya por ese entonces se la arreglaba bastante bien con la musica popular.
Ella siempre hablaba mucho, tanto que de noche ensayaba discusiones dormida con sus vecinos de almohada, siempre ganaba ella y entonces era frecuente que la almohada se quedara sola y tenia que conversar con los fantasmas de los tiempos idos, aun asi, ella no creo que se diera cuenta de la diferencia.
En una ocasión, se entabló una larga lucha epistolar entre los demócratas populistas que nos creíamos ser nosotros y los personeros del gran capital concentrado y retrogrado, que venían a ser lo ellos.
- Es como lo de tratar al reclamo del campo y a la gente que lo sostien de "golpistas".
En realidad no es problema si se dicen esas cosas con intención política. El problema es cuando se empiezan a creer esos discursos y comenzamos a creer que esa es la realidad. Si pensamos en gorilas y golpistas terminamos hablando de otra gente, de un sujeto imaginario. luego, los sujetos que hacen cosas son los reales y la unica forma que tenemos de responder a algo que vien de un lugar irreal es la vilencia. A eso le tengo miedo. Tal vez no exista gorila alguno, pero algun dia le van a salir a pegar a los gorilas y alguien va a recibir el golpe que se preguntará de por vida por que le pegaron y alguien estará convencido de que ajustició a un gorila.
- Que acto mas criticable de soberbia que asumirse como simbolo Argentino, y de sostenedores de una mejoria economica desde el dasastre total en el que estabamos a la ida de de La Rua? O no conoces la historia de la escarapela y el campo? Tan mala como la soberbia intuida en otro es el reconocimiento selectivo de este aspecto tan comun en nuestro suelo.
- En esta burda carta, como vos das a enterder, he visto definir públicamente por primera vez los verdaderos actores de este conflicto.Esta, es mas que una lucha entre políticos y el campo, mas aun, es mas que una lucha entre el interior y la capital; esta es una puja entre dos sectores bien definidos y un gobierno que toma partido por el lado equivocado. Por un lado están los argentinos que trabajan ( no solo los del campo ), que con su esfuerzo diario continúan construyendo y manteniendo a este país. Por otro lado hay una manga de vagos prevendistas acostumbrados a vivir de teta ajena, no me refiero a los pobres que son los convidados de piedra en este esquema, estoy hablando básicamente políticos corruptos y gremialistas manejados con chequeras.Los primeros obviamente mantienen a estos últimos.
Hace apenas 6 meses de aquello y ahora, todo esta peor, igualados hacia abajo diria uno que yo se.
- Valoro que estén ahí cuidándonos el rancho pero no debiéramos permitir que se les vaya la mano.
Asi que mi actitud queda a consideración pero piensen también que --- producto de un choque interplanetario que incida en la presión testicular de nuestro querido Lider --- podría darse el milagro que larguen el poder, y ahí quedarìa yo solo festejando. Es para pensarlo. En ese caso, no descarten que les cobre a todos una pequeña entrada para la Fundaciòn “Alejandro Del Franco”. ( con sedes en La Rioja y Santa Cruz)
Un dia nos contó una historia común, una de esas situaciones que dan un giro y dejan de ser comunes tal vez porque reflejan a las personas tal como son.
Ella estaba a cargo de un sindicato. Es raro que una mujer sea secretaria de una organización de los trabajadores porque estas tienen un cierto tinte machista y en esas corporaciones las minas están de adorno. Excepto claro si se trata de las maestras y este era el caso.
Yo soy de los que creen mas en las cadenas de errores que en los destinos laborales cuidadosamente construidos, veamos, mas que una carrera un itinerario mas o menos tortuoso que, en ocasiones uno puede organizar en un relato mentiroso que hasta uno esta dispuesto a creer.
Ella habia llegado al pueblo desde el extremo sur, adonde habia escapado de los grupos de tareas y los asesinos de las fuerzas paramilitares. Un amigo comun me insinuo que habia sido por un desplante a un milico que la pretendía pero yo que la conozco un poco, se que no fue asi.
Todavia en ese momento, la patagonia formaba parte de la Argentina y no habia que hacer los tramites de aduana que son comunes hoy día. Todo habia empezado en la idea de Don Raul de mudar la capital a Viedma. Ese proyecto no se hizo y todos supusimos que alli habia terminado todo pero con el auge del petróleo y el descubrimiento de las propiedades anticancerigenas del neneo, un arbusto comun en casi toda la peninsula, ni hizo falta mucho para que se conformaran como estado libre. La fortuna de que una crisis global afectara a la Argentina con la renuncia de su presidente hizo que no hubiera una accion de guerra, mas bien todos lo vieron como una oportunidad para librarse de un gobierno que habia agotado la paciencia de muchos de sus votantes por autoritario e incapaz de combatir la corrupcion que indignaba a los ricos y famosos.
Hubo un tiempo que un actor famoso por su personaje hizo una presentacion sobre un pais que nadie sabia si habia existido porque habia desaparecido sin dejar rastro, ese pais era el mio y todos temiamos que efectivametne se desvaneciera de un dia para el otro como si un mago nos revelara en que clase de sueño nos habiamos caido.
Un lunes 14 de diciembre cuando todos nos preparabamos para las fiestas de fin de año, ocurrió. No fue un tal Orelie rey de la Patagonia quien hizo el reclamo, ni los nacidos y criados, fue, simplemente que nos olvidamos de la Patagonia, los caminos cayeron en desuso, olvidamos los números de telefono, se lavaron las imagenes de las postales, no hubo mas viajes en avion. Cerramos la puerta del Rio Colorado.
El pueblo de Rio Colorado es ahora el ultimo pueblo del sur, el fin del mundo, no sabemos que hay ahora mas alla, nadie en su sano juicio tomaria el tren hacia el sur de Spinetta.
Pero la gente del Rio Colorado es diferente, a veces ellos van y a veces tambien vuelven de mas alla con historias que solo ellos creen.
Cecilia hizo uno de esos viajes y como todos los viajes comienzan en hechos banales y terminan como terminan.
Hasta donde ella quiso contar y hasta donde yo le pude entender, en Rio Colorado una amiga suya, Casandra, a quien habia conocido en el sindicato de docentes que en esa epoca era una asociacion de maestros muy distinta de lo que hoy conocemos como sindicatos. Los maestros no eran muchos pero de vez en cuando, el poder, la policia, mataba a tiros o a palos a alguno de ellos, recuerdo uno en Fuentealba, un poblado del Neuquen, una comarca que algunos geografos situaban al norte de la Patagonia otros en pleno sur, hasta But Cassidy paso por ahi.
Casandra no queria dar la impresion a su nueva pareja que habia conocido en Buenos Aires de pueblerina. Habia leido en una revista sobre los diferentes tipos de preservativos en el mercado. Unico tipo de accesorios sexuales que ella hubiera aceptado poner en juego en la relacion, por lo menos por ahora, aunque estaba tentada e interesada en varios tipos de artefactos sugerentes de distintos colores.
- Vos sabes como son, siempre dando la nota. Ademas Gustavo es muy jodon sino se aburre.
- Si, che y sera por eso que se dejo el bigote?
- No se, pero hace unas lindas cosquillas ja ja ja
- Si, ja ja ja y con que lo queres sorprender?
- Nosotros siempre usamos preservativos pero el otro dia supe que habia de diferentes tipos
- ah si?,
- Siii,
- Ya compraste?
- No, no me animo, aca en el pueblo se van a enterar todos y voy a ser blanco de todas las cargadas por un año
A la semana siguiente, Ceci tenia una reunion del sindicato en Choele Choel, fin del camino hacia el sur, mas alla una bruna de polvo blanco indicaba donde comenzaba la Patagonia. Hubo una vez un sindicato de la Patagonia, si hasta Cecilia habia tenido un romance con un tipo de por alla, pero no estaba segura.
- Yo te los compro antes de volver.
Y asi fue que Cecilia recorrió farmacias, kioscos, bares, prostibulos, cementerios en busca de los distintos tipos de preservativos: de tripa de chulengo, espiralados, con botones, largos, cortos, de distintos colores y hasta de sabores. Su amiga deliraba por las frutillas y no pudo o no supo conseguir uno de frutillas en su viaje.
No podia entregarle a su amiga el surtido sin los preservativos de frutilla asi que fue al kiosco de Rio Colorado y los pidio. 5 cajas de preservativos de frutilla por favor, envueltos para regalo.